lunes, 27 de febrero de 2012

Vencer al amor

Cuantas veces te llamaba te llamaba sola y triste pero nunca estabas, nunca estabas. Perdi.. perdi la voz mi corazon se fue arrugando en un rincon de miedo y solo hay una vida vida vida por vivir.
Camino y camino pero no levanto el vuelo, levanto un castillo de ilusiones y sueños con mis manos sola en mi silencio Y volar y acariciar el cielo con mis manos y olvidarmi dolor, inventar horizontes nuevos. Y cantar y hasta romper mi voz gritando y vencer al amor...y vencer al amor...
Una razon 4 besos y un portazo y un te quiero que me esta matando, me esta matando y me puede.. quiero salir abrire por fin mis alas blancas….
Camino camino pero no levanto el vuelo levanto un castillo de ilusiones y sueños.. Camino y camino pero no levanto el valor levanto un castillo de ilusiones y sueños con mis manos sola en mi silencio
Y volar y acariciar el cielo con mis manos, y olvidar mi dolor… inventar horizontes nuevos.Y cantar y hasta romper mi voz gritando y vencer al amor… al amor… Camino y camino pero no levanto el vuelo levanto un castillo de ilusiones y sueños..
Y volar y acariciar el cielo con mis manos, y olvidar mi dolor.. inventar horizontes nuevos…. Y cantar y hasta romper mi voz gritando y vencer al amor…y vencer… al amor…
Cuantas veces te llamaba, te llamaba sola y triste.. pero nunca estabas…

miércoles, 15 de febrero de 2012

Ocuparse de si mismo


¡Ocuparse de sí mismo es bueno para los demás!

Cultivar el respeto hacia uno mismo es la base del respecto hacia el otro. Cuidarse repercute favorablemente en nuestro entorno: si satisfacemos nuestras propias necesidades dejaremos de esperar que las llenen los demás.

Protegernos del exterior respetando nuestras necesidades y nuestro ritmo interior significa dejar aflorar las dimensiones afectiva, intuitiva y creadora. Sin estos aspectos, nuestra relación con el mundo se vuelve mecánica, insípida. Dedicarnos tiempo nos pone en contacto con nuestro equilibrio interior, fortaleciéndonos ante los imprevistos.

La admiración que despiertan los spa o los retiros espirituales evidencia la necesidad de muchas personas de huir de la rutina diaria. Pero hacer un retiro espiritual no es la única manera de obtener la calma interior. Ésta puede simplemente experimentarse de manera cotidiana.

¿Cómo cuidar de uno mismo?

¿Quieres estar solo? ¿Acompañado? ¿Buscas evadirte? ¿Reencontrarte con la naturaleza? ¿Hacer deporte? ¿Salir de fiesta? ¿Preferirías no hacer nada? Sea cual sea el mecanismo que utilices para sentirte mejor, lo importante es que prestes atención a algunas cosas:

* Identifica tus necesidades físicas, psíquicas y afectivas. Esto te permitirá elegir el modo de cubrirlas. Y aprende a decir “no” a las demandas externas.
* Haz descansos. Las pausas deben figurar en tu lista de prioridades. Prueba a agendarte los ratos libres como harías con cualquier actividad.
* Mantén en mente los objetivos que te habías fijado ya que suele ser difícil colmar las necesidades instantáneamente. Pero en cuanto puedas, date los medios para satisfacerlas.

Estas resoluciones no siempre son fáciles de mantener pero con un poco de voluntad y disciplina puedes alcanzar el ansiado bienestar. ¡Así que no dudes en mimarte más a menudo!

viernes, 3 de febrero de 2012

La limpieza

La semana pasada tiré el preocuparme, se estaba poniendo viejo y me estorbaba. Me impedía ser yo misma, no podía actuar a mi modo.

Tiré esas inhibiciones, no dejaban lugar para mí.

Hice lugar para mi nuevo crecimiento; me deshice de mis viejos sueños y dudas. Tiré un libro sobre mi pasado (igual no tenía tiempo para leerlo).

Lo reemplacé con nuevas metas y empecé a leerlo hoy.

Tiré los juguetes de mi niñez (¿recuerdan cuánto les estorbaba yo?)

Conseguí una nueva filosofía y también tiré la de mucho tiempo atrás.

Compré algunos libros nuevos llamados: puedo, haré y debo.

Tiré el podría, haría y debería. ¡Ah!, si hubieran visto el polvo...

Me topé con un viejo amigo, a quien no lo había visto hace bastante tiempo, creo que su nombre es Dios.

Si, realmente me gusta su forma de ser. Me ayudó con la limpieza y agregó algunas cosas, tales como: oración, esperanza y fe.

Sí, las puse en mi estante.

Tomé algo especial y lo coloqué en la puerta principal. La encontré se llama paz.

Ya nada me puede abatir. Ahora mi casa esta muy linda, todo se ve bastante bien.

Para preocupaciones y problemas, simplemente no hay lugar.

Es bueno limpiar la casa, especialmente la interior; ya que deshacerse de tanta cosa que estorba, hace todo más alegre.

A lo mejor tú deberías tratar de hacer lo mismo.