miércoles, 26 de enero de 2011

El amor


Un hombre fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse.

El sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra:

"Ámala". -luego se calló-

Pero es que ya no siento nada por ella. "

"Ámala," -reiteró el sabio-.

Y ante el desconcierto del visitante, después de un oportuno silencio, el viejo sabio agrego lo siguiente:

Amar es una decisión, no un sentimiento.

Amar es dedicación y entrega.

Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor.

El Amor es un ejercicio de jardinería:

Arranca lo que hace daño, prepara el terreno, siembra, sé paciente, riega, procura y cuida.

Está preparado, porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvias, más no por eso abandones tu jardín.

Ama a tu pareja, es decir, acéptala, valórala, respétala, dale afecto y ternura, admírala y compréndela.

" Eso es todo, Ámala".

Por eso, la vida sin amor te lleva a tener estos defectos:

La inteligencia sin amor, te hace perverso.

La justicia sin amor, te hace hipócrita.

El éxito sin amor, te hace arrogante.

La riqueza sin amor, te hace avaro.

La docilidad sin amor, te hace servil.

La pobreza sin amor, te hace orgulloso.

La belleza sin amor, te hace ridículo.

La verdad sin amor te hace hiriente.

La autoridad sin amor, te hace tirano.

El trabajo sin amor, te hace esclavo.

La sencillez sin amor, te envilece.

La oración sin amor, te hace introvertido.

La ley sin amor, te esclaviza.

La política sin amor, te hace ególatra.

La fe sin amor, te hace fanático.

La cruz sin amor, se convierte en tortura.

La vida sin amor, no tiene sentido.

domingo, 16 de enero de 2011

Aprendí y decidí

Y así, después de esperar tanto, un día como cualquier otro, decidí triunfar;
decidí no esperar a las oportunidades, sino yo mismo buscarlas;
decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución;
decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis;
decidí ver cada noche como un misterio a resolver;
decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades,
y que en éstas está la única y mejor forma de superarnos;
aquel día dejé de temer a perder.
Y costaba romper la costumbre, pero se pudo.

Descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui;
me dejó de importar quién ganara o perdiera:
ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento:
el amor es una filosofía de vida.

Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados
y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente;
aprendí que de nada sirve ser luz
si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas...
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad;
desde aquel día ya no duermo para descansar:
ahora simplemente duermo para soñar.

R. Ripani

viernes, 7 de enero de 2011

Amig@s


Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.
Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, mas otras a penas vemos entre un paso y otro.
A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos.
El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá nos muestra lo que es la vida.
Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.
Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que iban a cruzarse en nuestro camino.
A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ése da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.
Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas.
Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos hace más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.

"Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad".

Hoy y siempre... Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada.

Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

miércoles, 5 de enero de 2011

Ya vienen los Reyes Magos


YA VIENEN LOS REYES MAGOS

Ya vienen los Reyes Magos
ya vienen los Reyes Magos
caminito de Belén
olé, olé, Holanda y olé
Holanda ya se ve

Cargaditos de juguetes
cargaditos de juguetes
para el Niño de Belén
olé, olé, Holanda y olé
Holanda ya se ve

Qué cargados van
qué cargados van
los camellos rebozan juguetes
para el Rey de los cielos
que está en el portal

Que está en el portal
que está en el portal
los camellos rebozan juguetes
para el Rey de los cielos
que está en el portal

Como el camino es tan largo
como el camino es tan largo
pide el Niño de beber
olé, olé Holanda y olé
Holanda ya se ve

No pidas agua mi vida
no pidas agua mi vida
no pidas agua mi bien
olé, olé Holanda y olé
Holanda ya se ve

Que los ríos vienen turbios
que los ríos vienen turbios
y no se puede beber
olé, olé Holanda y olé
Holanda ya se ve

Dicen que nació
dicen que nació
sin pañales ni ropa ninguna
y la misma luna sábanas de Dios

Sábanas de Dios
sábanas de Dios
sin pañales ni ropa ninguna