martes, 24 de noviembre de 2009

Historia de dos corazones


Es esta la historia de dos corazones solitarios
que vagaban por el mundo, ya cansados,
con gran tristeza pues nunca habían amado.
¡Hastiados estaban de vivir olvidados!

Por más que buscaban, nadie les hacía caso.
Lloraban pues todos rechazaban su amor.
Tocaban miles de puertas, con insistencia,
saturados de fe, esperanza e ilusión.

¿Quién respondería al llamado
de estos dos corazones desencantados?
Todos estaban adentro, muy ocupados,
sin tiempo para atender un reclamo desesperado.
Y los pobres corazones estaban tan heridos...

¡Nadie atendía sus súplicas! ¡No tenían amigos!
Tanto amor que en su interior atesoraban
¡Es demasiado vivir sin amor ni cariño!
¡Pobres corazones que vagan en la oscuridad

sin poder compartir su eterna soledad!
Un día, sin querer, ellos dos tropezaron.
Timidamente, a los ojos se miraron.

Hablaron pocas palabras. Unos pasos caminaron
y asi descubrieron que no podían estar separados.
Desde entonces estos dos corazones
viven radiantes, como los girasoles.

Ya no hay tristeza pues al final del camino
encontraron, sin buscar, el amor desconocido.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Miedos


Muchas veces tenemos miedo. Miedo de lo que podríamos no ser capaces de hacer. Miedo de lo que podrían pensar si lo intentamos. Dejamos que nuestros temores se apoderen de nuestras esperanzas. Decimos que no, cuando queremos decir que sí. Nos callamos cuando queremos gritar y gritamos cuando deberíamos cerrar la boca.

¿Por qué? Después de todo sólo vivimos una vez. No hay tiempo de tener miedo. Haz algo que nunca hiciste. Atrévete. Olvídate que te están mirando. Intenta la jugada imposible. Corre el riesgo. No te preocupes por ser aceptado. No te conformes con ser uno más. Nadie te ata. Nadie te obliga. Sé tú mismo. No tienes nada que perder y todo por ganar.

Muchas veces creemos en el destino. Oramos, esperamos que las cosas pasen y nos olvidamos de lo más importante. ¡Creer en nosotros mismos! Nos conformamos en vez de arriesgarnos, sin pensar que cada día que pasa nunca volverá. Nada está escrito. Nada está hecho, ni siquiera lo imposible. Todo depende de nuestra voluntad, de esa fuerza que nos sale de adentro. De decir "sí puedo" a cada desafío.

Tenemos el poder, cuando estamos decididos, cuando estamos convencidos, cuando de verdad queremos algo, no hay obstáculo capaz de imponerse. Si queremos, podemos llegar alto, hacer lo que sea. Sólo hay que proponérselo. Sólo falta tu decisión.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Etapas de nuestras vidas

 mulher_flores-1

¿Por qué te preocupas de tantas cosas?
¿Por qué llevas el peso de un ayer que lamentas, si ya no está en tus manos?
¿Por qué te angustia el temor de un mañana?
Dale a cada día su afán.
El ayer... pasó.
El mañana.... no llegó.
No te aferres al pasado, ni a los recuerdos tristes.
No reabras la herida que ya cicatrizó.
No revivas los dolores y sufrimientos antiguos.
Lo que pasó, pasó...
De ahora en adelante, pon tus fuerzas en construir una vida nueva, orientada hacia lo alto y camina de frente, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin pensar en la noche que pasó.
Vive bien el hoy que tienes en tus manos.
Deja el ayer que te atormenta.
Deja el mañana que te inquieta.
Piensa únicamente en que dispones de hoy.
¡Aprovéchalo!
¡Agradécelo!
Piensa que hoy, es tu día.
Con ayer no cuentas, con mañana tampoco.
Para luchar.... Para vencer.... Para reparar.... Para amar.... cuentas con hoy.
Si te preocupas por cosas que ya pasaron y acerca de las cuales nada puedes hacer, mentalmente te encuentras ligado a un pasado que te lastima.
Los recuerdos desgastan la energía que tenemos disponible para vivir el presente.
Por otra parte, las angustias ocasionadas por hechos que todavía no acontecieron, que se encuentran en un futuro, ya sea próximo o lejano, son también zonas de la mente que desgastan energéticamente.
Si piensas en el pasado o en el futuro te inmovilizas en el presente, te quedas estático, imposibilitado de actuar adecuadamente, mientras tu mente viaja a regiones inútiles de tu existencia.
Programar el futuro, planear estrategias para alcanzar una meta racionalmente lógica, y emocionalmente aceptable hacia la cual dirigirse, es muy diferente a construir castillos de naipes para un futuro ilusorio.
Si uno no trabaja en su presente para hacer realidad esos deseos, la energía que ha gastado construyéndolos es energía perdida.
Del mismo modo, revisar y valorar las experiencias pasadas para extraer de ellas las lecciones que podamos emplear en el presente, es válido y deseable.
Pero es muy diferente a estar "rumiando" experiencias dolorosas, ya que éstas alimentan una idea negativa acerca de uno mismo.
No mires al pasado mucho tiempo y al futuro cada momento.
Aprende que la vida no es pasado ni futuro, la vida es cada segundo que respiramos, cada momento que reímos, cada momento que desperdiciamos sufriendo por el ayer y nos preocupamos por lo que quizá tenga que suceder.
Si viviéramos cada segundo de hoy como debiera ser, no nos afectarían tanto viejos recuerdos y dolorosos fracasos que en el presente no tienen nada qué hacer.
Por eso cuando estés aferrado al ayer o tengas miedo de lo que pueda ser, recuerda que cada segundo es aquel que no ha de volver, como cada gota de agua que cae sólo una vez, como cada flor que crece y en otro momento florece, como el día de hoy que no mira hacia atrás para seguir adelante.
Pasado, presente y futuro, no son períodos en el tiempo, son períodos en la mente.
Aquello que no está más frente a la mente, se vuelve pasado.
Aquello que está frente a la mente es el presente y aquello que va a estar frente a la mente es el futuro.
El pasado es aquello que no está ya más frente a ti.
El futuro es aquello que no está aún frente a ti.
Y el presente es aquello que está frente a ti y se está escurriendo de tu vista.
No te aferres al pasado...
¡Lo que se fue, se fue!
El presente también se va a ir, y pronto será pasado.
Tampoco te aferres al futuro porque el mañana se volverá hoy y luego se volverá ayer.
Todo se va a volver un ayer.
Todo se te va a escapar de las manos.
El aferrarse simplemente te traerá sufrimiento.
Tendrás que soltarte.
Nuestro sufrimiento, y nuestro dolor pasa por no saber soltarnos.
Vivimos preocupados por el futuro y otras veces angustiados por situaciones del pasado que traemos una y otra vez a nuestra mente y las convertimos en presente y así seguimos sufriendo y sufriendo.
Tenemos que comprender que nuestro tiempo, el único que vale, es el ahora... este momento...
Observemos a los niños, no saben de pasado, ni de presente, ni de futuro.
Es de día cuando ven luz, es de noche cuando hay oscuridad, no conocen los relojes.
Viven, se entregan y en esa entrega minuto a minuto se sueltan, disfrutan el momento.
No logran comprender a los adultos.
A veces hasta nos miran extrañados.
Nos ven correr, nos ven llorar, nos ven ansiosos y demás.
Y ellos; esos "locos bajitos" nos están enseñando y a su vez recordando que la vida es maravillosa si sabemos ubicarnos en el ahora, en este instante.
Parece complicado.
Algunos pensarán: qué simple es decirlo pero qué difícil aplicarlo, pero sólo toma unos minutos, obvio si sabes cómo
Te invito a aprender como Soltar el pasado, soltar el pasado y despreocuparte por el futuro es saber vivir.
Tu tiempo es ahora.
¡Vamos, levántate... porque la luz del sol está afuera!

lunes, 9 de noviembre de 2009

El presente

Imagina la vida como un juego en el cual tu te encuentras haciendo malabares con 5 pelotas en el aire, imagínate que esas pelotas son: el trabajo, la familia, la salud, los amigos y el espíritu y las mantienes todas en el aire. Cuatro de esas pelotas son de cristal y una es de goma….¿Cuál crees que es la pelota de goma?-La pelota del trabajo es de hule, y si la dejas caer, regresará a ti, pero las otras 4 pelotas, familia, salud, amigos y espíritu son de cristal; si dejas caer alguna de ellas, estas serán irremediablemente marcadas, maltratadas, cuarteadas, dañadas o hasta rotas, y jamás volverá a ser lo mismo. Debes entender esto y lograr un balance en tu vida, para evitar que ninguna pelota de vidrio caiga

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Tus palabras

! Que tus palabras sea como aguas mansas pero en constante

movimiento, que con paciencia se van abriendo camino. !
! Que sean una bendición para los campos áridos, que sean
dadoras de vida para todas las plantas que se nutran de
tus palabras convertidas en agua. !
! Que con dulzura se introduzcan en la vida de los sedientos, que
necesitan de un trago para seguir viviendo, no te fijes quien se
aprovecha de ellas, simplemente fluye. !
Las palabras pueden ser una poesía, una frase celebre, un consejo, un cuento,
una felicitación, una reflexión, incluso hasta un chiste, sin embargo deben
seguir un cauce de amor para que llegue a todos.
! Pero ten cuidado porque tus palabras pueden ser también
en un momento dado, como las aguas que bajan con fuerza. !
! Veloces y turbulentas, destructivas y mortales,
pues a su paso se desbordan y ahogan. !
Esta diferencia radica, en los sentimientos
que nos embargan en el momento que las emitimos.
De cada quien depende que nuestras palabras den vida o por
el contrario destruyan y asesinen.
! Transformémonos igual que el agua !
! Que nuestras palabras y pensamientos
cuando no sean positivos que se conviertan
en hielo, y queden mudas y estáticas. !
! Que cuando sean para compartir estas sean liquido, que se usa
para conservar y crear la vida.
! Y que sean vapor, cuando queramos que estas lleguen a las alturas,
para que el Buen Dios, las distribuya mas sabiamente en forma de lluvia,
a todos sin distinción.!
! Benditas sean todas las palabras de amor, que de ti procedan, pues
eso demuestra que tu corazón esta en buenas manos.!